Mazda CX-5: La importancia de los detalles, incluso los que no se ven.

Mazda CX-5: La importancia de los detalles, incluso los que no se ven.

Sin lugar a dudas, independientemente de las explicaciones teóricas de la nueva CX-5, lo cierto es que a todas luces se ve mejor y como recientemente lo comprobamos, se maneja mejor, si, todavía mejor. Esta nueva entrega, se trata de un vehículo más elegante y dinámico, que invita a los clientes a entrar en una nueva dimensión de placer de conducción.

DSC00029

Con 4.550 metros de longitud, 1.840 mts ancho y 1.680 mts de altura, el nuevo CX-5 es 10 mm más largo y 35 mm más bajo que su predecesor. La distancia entre ejes se mantiene en 2,700 mm. Los anchos de vía delantero y trasero, de 1,595 mm, son ligeramente mayores que antes, y los neumáticos están situados lo más cerca posible de las esquinas exteriores de la carrocería.

DSC00031

Se hizo una revisión general de la estructura de la carrocería. Los pilares A han retrocedido 35 mm, lo cual ha servido para optimizar su posición relativa con respecto al eje delantero. Una única línea de carácter, muy marcada, fluye desde los faros delanteros a los neumáticos traseros, culminando en la sección trasera con una forma trapezoidal que se extiende desde el portón eléctrico hasta los dos neumáticos.

DSC00014

Aparte de una evolución del diseño de la sección delantera, ahora más tridimensional, el objetivo para el nuevo CX-5 pasaba por crear una forma atrevida pero sencilla, evolucionada y elegante, en la que las líneas de acento se han minimizado y las transiciones entre las distintas superficies de la carrocería alteran el modo en que se refleja la luz. Para dar una visibilidad máxima a este efecto, Mazda ha desarrollado el nuevo color de carrocería Soul Red Crystal.

Este tono constituye una evolución del popular Soul Red Premium Metallic, pero con un 20% más de brillo y un 50% más de profundidad, aproximadamente. El acabado de la pintura Soul Red Crystal alcanza niveles aún más sorprendentes de transparencia, y realza la belleza y la calidad de las formas dinámicas de la carrocería de inspiración KODO.

DSC00035

En total, se hicieron 689 mejoras entre las que se encuentran el puesto de conducción, con una ergonomía más funcional y el habitáculo luce ahora elegante, espacioso y de gran calidad, con una especial atención por los detalles que se aprecia en la selección de materiales y en el ajuste y los acabados de los componentes. Las mejoras también se aplicaron a los asientos delanteros y traseros, de modo que ofrezcan a sus ocupantes una mejor sujeción y más confort, retrasando aún más la aparición de la fatiga.

DSC00007

La nueva pantalla central de 7 pulgadas* es la primera de Mazda que utiliza una conexión visual para unir el display LCD con el panel táctil, con el fin de eliminar reflejos y ofrecer una imagen más clara. El volante, de nuevo diseño, ofrece un agarre más cómodo y un panel decorativo de nuevo desarrollo integrado en el panel delantero transmite al mismo tiempo la calidez de la madera y la fuerza del metal.

DSC00005

Una gran novedad es el sistema de sonido de 10 altavoces, desarrollado con Bose especialmente para el nuevo Mazda CX-5, dispone de un amplificador digital de 8 canales y altavoces de agudos con cúpula de seda, montados en los pilares A para crear una claridad sonora más natural.

DSC00023

El comportamiento dinámico es el capítulo en el que resulta más evidente el desarrollo centrado en el ser humano de Mazda, basado en la fusión Jinba Ittai entre el conductor y su vehículo y en la filosofía de diseño de la marca. Mazda ha hecho un especial esfuerzo para minimizar la rumorosidad en el habitáculo. En concreto, ha reducido sensiblemente el ruido de rodadura de baja frecuencia y el ruido de alta frecuencia aerodinámico y de los neumáticos. Como consecuencia, el interior del CX-5 es lo bastante silencioso como para que todos los ocupantes puedan mantener una conversación sin forzar la voz durante cualquier desplazamiento.

DSC00034

La sensación de control absoluto del vehículo se ha reforzado con novedades en la carrocería SKYACTIV-Body, el chasis SKYACTIV-Chassis y la tecnología SKYACTIV-VEHICLE DYNAMICS. Todo contribuye a un comportamiento más refinado y controlable, con respuestas muy precisas a las acciones del conductor sobre el acelerador, la dirección y los frenos.

DSC00012

La carrocería SKYACTIV-Body del nuevo CX-5 posee una rigidez torsional un 15% mayor que la del modelo anterior; esta mejora reduce el tiempo de respuesta del coche a los movimientos del volante. Por su parte, los sistemas de dirección, suspensión y frenos del chasis SKYACTIV-Chassis tienen una nueva puesta a punto para mejorar la estabilidad y el confort. Y, con la adición del G-Vectoring Control (GVC), la primera de las tecnologías SKYACTIV-VEHICLE DYNAMICS, el nuevo Mazda CX-5 resulta con mejor respuesta que nunca.

DSC00003

En nuestro primer contacto con Mazda CX-5, con motor de 2.5 litros de 188bhp con transmisión automática de seis velocidades, hemos dado cuenta de que todo se ha perfeccionado, y no sólo se ve, sino que se siente. Las respuestas de la dirección son más precisas, ya que lo que se buscó es que hubiera una conexión más directa entre éste y la suspensión. Esta última reacciona con mejor confort y progresividad ya que se aumentó el diámetro del pistón del amortiguador. Ahora, la CX-5 tiene mayor estabilidad lineal, es decir, se mantiene en línea recta en las carreteras con suma facilidad, pero al mismo tiempo está lista para girar hacia un lado o el otro.

DSC00015

Otra mejora que repercute totalmente en la estabilidad es el G-Vectoring Control (GVC) que hace uso de un control integrado del motor, la transmisión y el chasis para mejorar la conexión entre el conductor y el vehículo. Más concretamente, ajusta la entrega de par del motor para optimizar la carga que recibe cada una de las ruedas. Funciona asíDSC00028: El GVC lleva un seguimiento de la posición del volante y del acelerador cuando el coche entra en una curva. A partir de esta información, reduce momentáneamente la cantidad de par que reciben las ruedas delanteras, con lo que transfiere al eje delantero una fracción extra del peso. Con ello, incrementa el agarre de los neumáticos delanteros, lo que a su vez permite que las ruedas delanteras giren con más precisión.

DSC00016

En cuanto el conductor mantiene un ángulo de giro del volante constante, el GVC recupera inmediatamente el par de aceleración del motor, con lo cual devuelve parte de la carga a las ruedas traseras, mejorando la estabilidad del vehículo. Esta secuencia de transferencias de carga incrementa notablemente el agarre de los neumáticos delanteros y traseros.

DSC00033

Todo lo anterior mejora la experiencia general, que no está enmascarada, sino que se mantiene la retroalimentación y sensibilidad para con el conductor y este lo puede interpretar como estabilidad y seguridad en el manejo.
El funcionamiento del GVC es imperceptible y hace que el conductor, de manera inconsciente, reduzca los movimientos innecesarios del volante y del acelerador durante las curvas. Incluso en un tramo recto de carretera, el GVC contribuye a reducir la fatiga del conductor e incrementa la comodidad de los pasajeros, porque elimina esa aparente necesidad de hacer constantemente pequeñas correcciones con el volante a la que son propensos bastantes conductores. Con ello, el GVC aligera el esfuerzo del conductor y reduce las oscilaciones de los cuerpos y las cabezas de los pasajeros, causadas por esas pequeñas correcciones de la dirección.

DSC00011

La transmisión de seis velocidades es todavía mejor de lo que ha sido su antecesora. Es muy atinada en identificar la situación que enfrenta en conductor, y en consonancia, elige la relación más adecuada, dando prioridad al consumo, aprovechando el torque del motor, 185 libras-pie@3,200rpm y en modo deportivo se torna mucho más reactiva, justo con lo que se necesita para circular en caminos sinuosos sin esforzar las revoluciones. Me pareció con excelente método de decisiones.

DSC00020

Otro punto importante es la dosificación y respuesta de los frenos, que, a mi parecer, son los mejores del segmento por su progresividad en la desaceleración, al mismo tiempo que se corresponden excelentemente con la respuesta que busca el conductor en función a la presión que éste pone con su pie sobre el pedal del freno.

Más de nuestra experiencia de manejo en el suplemento impreso de Motores-Driving.