Chevrolet Bolt EV: con una dosis electrizante.

Chevrolet Bolt EV: con una dosis electrizante.

Intentos por hacer un vehículo con motor eléctrico prácticamente ha habido inmediatamente después de que se les agregó a éstos un motor de combustión interna. Sin embargo, los intereses petroleros auspiciados por una promesa de desarrollo industrial que atraiga el bienestar económico a la humanidad de alguna manera desalentaron el uso de propulsión eléctrica y que usara una batería que durara muchos kilómetros de autonomía.

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No es sino hasta la entrada de este milenio cuando diversas empresas automotrices se han dedicado con más vigor a la creación de trenes de potencia alternativos a los de combustión interna y desde entonces para estas fechas, la autonomía de los autos eléctricos se ha incrementado, muy paulatinamente, pero cada vez son más kilómetros.

Así es como llegamos al primer contacto de este Chevrolet Bolt EV, el que promete autonomía de 383 kilómetros con una carga completa. Empezando por el principio, se trata de un vehículo tipo monovolumen que mide 4.166 metros de largo, 1.765 de ancho y 1.594 de alto, con distancia entre ejes de 2.600 metros.

Se trata de un desarrollo que fue empezado por General Motors de Corea en el año 2012 y casi 200 personas involucradas, pero unos años adelante, en vistas de las cifras anticipadas de desempeño, se llevó a Estados Unidos para terminar los primeros prototipos para su producción. La clave de Bolt EV es sin duda que los paquetes de las baterías y otras partes electrónicas han sido creadas en asociación con LG Corporation.

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En nuestro primer contacto con este modelo rodamos aproximadamente 200 kilómetros y regresamos con una capacidad de batería de otros 240km, esto gracias a que los recursos que tiene el sistema para regenerar energía son diversos, desde el sólo hecho de quitar el pie del acelerador, hasta utilizar los momentos en los que velea, frena o va de bajada.

Tuve oportunidad de probar el modo de un solo pedal en tráfico y me sorprendió la efectividad con la que trabaja, ya que es muy fácil de hacerse de las reacciones de Bolt EV dosificando el acelerador ya sea para tomar velocidad o frenar. De igual forma, en el momento en el que recorre una bajada, con sólo dejar de acelerar levemente también se recarga, lo que a fin de cuentas se apunta más autonomía. Claro, llevarlo a baja velocidad, no demasiada, simplemente yendo a las velocidades legales, basta para reducir el consumo significativamente. También hay otra palanca, detrás del volante, que ayuda a intensificar la regeneración de energía, que funciona como un freno con motor, y esta ayuda de igual forma para ir en tráfico urbano.

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El sistema de un solo pedal es el que utiliza BMW con el i3. Aunque se trataba de descubrir la autonomía del vehículo, lo cierto es que no me iba a quedar con las ganas de ver que emociones provocaba activar el modo Sport y acelerar a fondo. No es una novedad que los motores eléctricos generan su respectivo torque desde que empiezan a girar, y en el Bolt EV sucede eso precisamente, pero a la vez, en dicho modo deportivo, la dirección se torna un poco más directa, y la reacción del pedal del acelerador se vuelve más inmediata, lo que termina resultando muy divertido para todos los que van en él. A fondo, Bolt EV si genera una sonrisa en quien conduce, lo que no es necesariamente intrínseco a todos los eléctricos de precio moderado en el mercado.

Con un solo motor de 200bhp y torque de 265 libras-pie las baterías de ion-litio dan para acelerar de cero a 100 kilómetros por hora en aproximadamente siete segundos y alcanza velocidad máxima de 150 km/hora. Son muy buenas cifras.

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Entre tanto, me gusto que dicha autonomía me relajara en el manejo y se bajara mi estrés, ya que no es necesario estar viendo cada minuto, qué tanta carga de batería tienes, para no quedarte varado en la vía pública. Por lo demás, se siente muy estable tanto en ciudad como en carretera, está muy bien plantado al piso, en primer lugar, porque el paquete de baterías está debajo del piso del vehículo y en segunda porque la configuración de su carrocería aporta otro poco bajando el centro de gravedad.

Se escuchan ruidos aerodinámicos a más de 80 kilómetros por hora, pero no ruidos por falta de aislamiento de las llantas con respecto a los amortiguadores. Los acabados se sienten bien armados, sin grandes lujos, pero si de superficies bien logradas en la experiencia táctil. El sistema OnStar 4G es más que una ayuda para buscar lugares con más certeza que ir adivinando por dónde aproximarnos al lugar que queremos y el sistema de audio es de aceptable calidad auditiva.

Me gustó porque aparte de la autonomía, se maneja muy bien y su desempeño no es para nada tosco o falto de cafeína.
Más cifras, equipamiento y precio en nuestra nota anterior de Chevrolet Bolt EV